Buena Energía

por Yardhi Abu Aiach

Buena Energía nace de una investigación de tres meses, durante el  2013, sobre energías renovables (específicamente energía solar)  y que derivó en dos notas más respecto a cómo se trabaja en torno a esta temática en la ciudad de La Plata.

Para ello, leí respecto al tema en diferentes portales de internet que tocaban temas de ecología y me di cuenta que en realidad no se le acerca a la gente común una explicación sobre que es la energía sola; muchas personas lo ven como algo del futuro  y quienes recuren a esta tecnología son sectores del país alejados delos centros urbanos, donde no llega la electricidad o el agua caliente debido a la geografía.

Me acerqué a una de las empresas  que comercializan tanto paneles como termotanques solares en La Plata y que además tiene la característica de ser fruto de un emprendimiento de tres amigos que tenían curiosidad en el tema y vieron una manera de crecer en sus carreras a través de la tecnología aplicada al medio ambiente.

La nota es una crónica que pretende contar cómo una PYME argentina creció gradualmente explotando un mercado poco conocido y explorado; además, al ser escrito en forma de crónica, le da voz a los protagonistas (Pablo de Benedictis y Julián Bartoli) y quise, además, hacer vivir al lector la experiencia y las sensaciones de conocer algo que no conocía.


En los últimos tiempos, nos hemos visto envueltos por una dura realidad: las fuentes de energía actuales se  están agotando, pero la tecnología va varios pasos adelante y  ya hay empresas que se dedican a hacer llegar a todos una alternativa amigable con el medio ambiente. Este es el caso de Good Energy, una empresa fundada por Julián Bartoli, Pablo de Benedictis y un amigo ingeniero (que actualmente no participa más en el proyecto, pero se encuentra trabajando en el sudeste asiático en una represa hidroeléctrica de IMSA) que se dedica a promover la generación de energías renovables en el mercado argentino.

Actualmente realizan la compra, planificación, traslado e instalación de equipos de termotanques,  paneles solares y climatizadores de piscinas, pero también se encargan de garantizar servicio de post venta, es decir los repuestos para lo que venden, aunque su promedio de vida es de treinta años.

Llegué a sus oficinas con un gran entusiasmo por ver por primera vez paneles solares. Lo más cerca que había estado de alguna energía renovable era alguna que otra tarde de en el pasaje 9 bis en 50 entre 8 y 9, donde  todo el edificio es ecológico: Luces de led, energía eólica y reutilización del  agua son algunas de las cosas que posee este edificio.

Eran las 10 de la mañana cuando después de caminar un par de cuadras, reconocí la oficina de la empresa por uno de los aparatos que hay en el techo. Ignorantemente pensé que era un panel solar, después descubriría que me equivocaba.  Toqué la puerta de la oficina entusiasmada

– Busco a Julián Bartoli, habíamos  quedado para una entrevista.

– ¡Pasa! Julián está cerrando una venta. Sentate. Perdón el lio, pero nos mudamos hace poco y hace unos días llegó un pedido, así que todavía tenemos las cajas acá apiladas- me dijo el hombre que me atendió. Es Pablo de Benedictis, co fundador de la empresa.

Llegué en un excelente momento, Pablo me contó que esa semana habían acordado la instalación de termotanques solares en la fábrica de Nestlé para que utilicen en las duchas de los empleados y más allá de cerrar un gran año de crecimiento económico y con reconocimientos al logro empresarial, esto también los llena de orgullo. En los dos años que tienen en el mercado han realizado instalaciones de equipos desde Jujuy hasta Neuquén, por lo que este acuerdo es la coronación de un gran año.

-¡Mirá lo que instalamos en el piso! Es losa radiante, sirve para  calentar el piso. Todavía no tuvimos tiempo de terminarlo, pero la semana que viene conectamos esto con el aparato que está en el techo y listo- me cuenta entusiasmado.

Evidentemente, esto es para ellos mucho más que un negocio, porque toda la recién instalada oficina, está siendo modificada para funcionar con energía solar fotovoltaica. Esto es un tipo de electricidad que utiliza la radiación del sol como fuente mediante un dispositivo como una célula fotovoltaica, estas son las que integran, por ejemplo los paneles solares.

Mientras Julián seguía charlando con su comprador, comienzo a investigar un poco más sobre GoodEnergy.

– ¿Cómo empezó la empresa?- Le pregunté a De Benedictis.

– Julián estaba con la idea, lo conoció a Martín, el otro chico que es ingeniero y ahora no está más en la empresa, y después me llamó a mí. Yo soy contador, pero vine a ayudarlo a armar un plan de negocios. Él estaba haciendo la tesis en Relaciones Internacionales y se metió en esto, le gustó el tema, empezó a investigar y después quiso empezar a armar algo. Ahí fue cuando lo llamó al ingeniero y empezaron a trabajar entre los dos.  Me contó a mí y me enganché, le dije que podía dar resultado. Me ofreció estar como socio y acepté. Después Martín se fue y vinieron dos personas más, ingenieros nuevos. Vendimos la parte del chico que se fue a una persona que hizo la inversión, compramos equipos y así fue como hace dos años que estamos en este proyecto.

El crecimiento de las energías renovables es evidente, hay pocas empresas que se dedican al tema y aún menos ingenieros o especialistas en el tema. Todavía es algo poco explotado en la región, como lo pone en evidencia el hecho de que incluso los materiales que utiliza GoodEnergy son desarrollados en Alemania y fabricados en China.Según Pablo, las energías renovables recién comienzan y sólo aportan un 3% de la energía del país, pero se ve un gran incremento año a año. En el verano, ellos ponen el foco en la climatización de piletas, algo muy innovador en la ciudad, que permite además abaratar costos al propietario, porque este tipo de energía no es paga y tieneuna vida útil de más de 30 años

Finalmente, Bartoli se desocupó para poder charlar conmigo. Pablo se despidió y me deseo suerte en mi investigación.

– Nuestra idea es traerle a la gente común, de acá de Argentina, la posibilidad concreta. Ser el nexo  entre el cliente y el producto, pero que la gente no  lo viera como  algo del futuro, como algo que  solo se hace en Europa- Comienza a relatarme Julián.- Todos lo habían visto en Europa, pero acá nadie. Empezamos a mirar los precios y nos dimos cuenta que no era algo tan caro.

Sin embargo, la idea de hacer llegar esta tecnología al público en general no resultó tan fácil. Con un mapa de la distribución del gas en Argentina, los socios fundadores, se dieron cuenta que su potencial de mercado no podía ser sólo Buenos Aires, ya que justamente es la provincia que más gas recibe, mientras que hay zonas del país que no lo reciben. Decidieron, por lo tanto, apuntar a toda la Argentina a través de su página web, donde diariamente reciben consultas delas zonas donde el suministro de energía no llega o es excesivamente caro, de hecho, dicen que “la mayoría de lo que vendemos, es al interior del país”.

La Rioja, Córdoba, Mendoza, son algunas de las provincias donde se pueden observar los termotanques solares de GoodEnergy, y donde además poseen distribuidores, mientras que Chascomús es la ciudad de la provincia de Buenos Aires donde más venden, de hecho, la mitad de las cajas que nos rodeaban iban a ser destinadas ahí. “Nos dimos cuenta que no era tan fácil llegar a todo el país. Desde la logística, los márgenes de ganancia, la financiación, la inversión, etc” contó Julián Bartoli.

Reflexioné también respecto a lo instituido que tenemos como sociedad el abrir la ducha y tener agua caliente, cuando en otras zonas de nuestro país, no es así y podemos comprobar esto a través del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS). Provincias como Formosa, Córdoba o gran parte de Chubut, por nombrar algunas, no tienen distribuidoras de gas natural, aunque el Estado anunció en octubre pasado una inversión de 1200 millones de dólares para producir gas en las costas de Tierra del Fuego, lo cual significa un atraso, ya que con una inversión mucho menor, se podría utilizar una tecnología mucho más amigable con el medio ambiente. (Ver Mapa en http://www.enargas.gov.ar/Publicaciones/Mapas/LocAba/LocAba.pdf)

Respeto a los paneles solares, actualmente GoodEnergy los destina en su mayoría a otras empresas que por algún motivo no tienen energía eléctrica, por ejemplo, los instalaron en la autovía dos porque los teléfonos que se utilizan en caso de emergencia, no podían depender de si había o no electricidad.

Los paneles fotovoltaicos fueron desarrollados por primera vez en 1883 por Charles Fritts, aunque fue mejorada en las siguientes décadas y están compuestos por celdas que absorben la luz solar y generan electricidad.

Año a año, el coste de su producción baja y en algunas regiones del mundo su potencia iguala a la del tendido eléctrico tradicional. La clave para obtener más efectividad es su posición: cuanto más al norte este el panel, más horizontal tiene que estar y en el sur, lo mejor es ubicarlo vertical, esto debe a que el sol pasa más alto, cuanto más cercana la zona al ecuador.

Además, la energía irradiada por el sol en una hora puede darle a la humanidad, el equivalente de lo consumido en un año y es junto al viento “de que dan mayor disponibilidad y de las más vastas que tenemos a disposición” me explicó uno de los fundadores de GoodEnergy, en tanto que agregó “estamos viendo, de a poquito, el futuro de lo que van a estar usando nuestros hijos y nietos, porque no hay otra salida, lo que está ahora tiene fecha de vencimiento”

En cuanto a costos, según Bartoli, “un termotanque para una casa de cuatro personas, cuesta alrededor de 3800 pesos. La instalación la hace un plomero que recomendamos y está entre mil  y mil quinientos pesos”. Por ese precio, el consumidor se ahorra el 80% del gas que consume.

Antes de irme, obviamente, quise conocer lo que había en las cajas que me rodeaban y finalmente me mostraron todo. Los tubos que componen los  tanques están compuestos por tubos de color negro azulino por fuera y rojo fuego por dentro y casi que marean cuando los miras. También pude mirar un pequeño panel fotovoltaico con sus respectivas celdas, que  me dan la sensación de ser más un vidrio común que algo que tiene tanto poder como producir electricidad.

– ¿Querés subir al techo? Así te muestro todo esto armado y en funcionamiento.

Me invadió  una mezcla entre miedo y curiosidad. Ganó la curiosidad.

– ¡Dale, me animo!- dije

Dos segundos después me encontré a tres metros y medio del piso con la chapa del techo quemándome. El día estaba absolutamente despejado, ni una nube en el cielo y esto me permitió ver a la perfección como era el producto final de todo lo que había leído y lo que me habían contado.

– Vení, toca los tubos y fíjate que increíble lo fríos que están- me gritó Julián parado a lado del termotanque solar.

Y efectivamente tenía razón, a  pesar de que el agua que pasa a través de los tubos se calienta, por fuera están absolutamente helados, esto se debe a que el proceso es interno. Dentro de los tubos, se produce un efecto similar al efecto invernadero. El agua atraviesa el tubo fría y asciende caliente.

En un día como el de mi visita, con mucho sol y una temperatura de casi 30 grados, Julián abrió la canilla y el vapor del agua caliente se veía con muchísima claridad.

– ¿Ves ese tubito? Cuando se acumula demasiado calor, por ahí se despide vapor para que no se sobrecaliente el sistema- Me explicó Julián señalándome un tubito color crema en el que ni me había fijado- A veces llegamos a la oficina y parece una chimenea.

Mientras él sacaba fotos del trabajo recién terminado para subirlo a la web, me quedé pensando en lo increíble que resultó ser esta experiencia, primero porque jamás me hubiese podido imaginar a mí misma subida a un techo y segundo por lo lejos que llegó la tecnología. Hoy, en el 2013, mientras yo estoy fascinada mirando cómo funciona la energía solar, alguien en alguna parte del país, se está bañando con agua caliente producto de un termotanque igual al que está a lado mío.


Autor: Yardhi Abu Aiach

Estudia licenciatura en Comunicación Social (orientación periodismo) en la Universidad Nacional de La Plata (Argentina). 

Durante mi carrera,  participé de un proyecto autogestionado en el que derivó Revista Frenesí, una publicación distribuida en la universidad cuyo principal objetivo era darle a los estudiantes la posibilidad de publicar sus trabajos; este proyecto empezó en 2012 y dejé de participar en septiembre de este año. Allí realicé tareas de organizadora,  escribiendo en la sección de Moda y Belleza y cubrí eventos.

En el marco de la facultad, realicé una pasantía en Radio Raíces durante el segundo  cuatrimestre del 2013; allí  me encargué de la producción del programa Aires de Barrio los días jueves y viernes de 18 a 19 horas. También realizaba la columna de Salud y Medio Ambiente. Por otra parte, colaboré en la 1ra feria del libro universitario, organizado por mi universidad durante el 2010.

Desde el 2014 soy columnista de Medio Ambiente en FM Radio La Plata en el  programa Código Baires.

Soy una amante de investigar, de conocer cosas nuevas, de la tecnología  aplicada al medio ambiente y de la escritura.

Contacto: yar_abu@hotmail.com

Un comentario en “Buena Energía

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